
Hoy me senté a tomar un café de media mañana con un ejemplar de La Nueva España como hago casi cada dia y al llegar a esas páginas centrales que casi todo el mundo pasamos de carrerilla me encontré de bruces con un anuncio que venía a decir más o menos esto: "Consigue con LNE los auriculares Shark Biscuit firmados por Axier Muniain surfista de olas XXL por tan solo... + cartilla y cupones bla bla bla..." Me quedé un poco a cuadros, después del reloj del R.Madrid y la mochila del Barca ahora le toca el turno a las estrellas del surf. Luego cuando pillé el coche e iba como siempre dandole vueltas a las cosas pensaba en la cantidad de anuncios con temática surfera o tan solo con la imagen de una tabla o un surfer que se utilizan en el bombardeo diario a que nos somete la TV, que si el niño del Colacao, que si el surfer ingeniero, un conejo surfeando para conseguir sus Chococrispis... demasiado surf para mi gusto, hemos pasado del cero al infinito en un corto periodo de tiempo y eso para mi subliminalmente va ligado al aumento tangencial de gente en el agua y a la proliferación masiva de escuelas sobrecargadas de alumnos que vemos cada verano y la verdad no me gusta los derroteros que toma el asunto, porque se traduce en una cada vez más visible crispación en el agua. Espero que sea una moda pasajera y que las lluvias del otoño se lleven la mayor parte de esos "surfers de anuncio" pero aun a riesgo de ser agorero me temo que corren malos tiempos para el surf como lo conociamos hasta hace poco tiempo.